Revelado

VON DER BIOETHIK ZUR BIOASTETHIK

Una novedad en nuestro sistema biológico de existencia es la renovación de nuestro chasis a golpe de quirófanos. En este campo se está jugando un interesante partido de razones y verdades, y aquí y hoy vamos a animar el cotarro para que rueden las cabezas.

Stanislaus Baden

Si una parte de cada hombre, como muestra de su masa, de sus sentidos, de su mente y en ultimo caso de su amor y de su Dios se transfiriera a otro, de iguales condiciones pero menor poderío, qué hombres podríamos construir desde sus naturalezas, pero ayudados por sus compatriotas de mejor naturaleza. Y algun dia este prodigio se llevara a cabo para mayor gloria de nuestras ideas.”

Si tuviéramos en cuenta, las más de las veces, todas las evidencias que tenemos a mano en los últimos tiempos para dar peso y coherencia a las más pusilánime tontería que se nos presenta, harían falta toneladas de hojas para desperdicio. Me refiero más sencillamente a que me asombra la cantidad de información y detalles imbecilescos que hay a mano. Y esto es emocionante para el articulista impostor que nos donó parte de lo que contamos. Y que si bien somos francos, no sabemos muy bien como encabezar, a quién meter o a quién sacar, etc… Pero de lo que queremos partir es de la idea de Stanislaus Baden en unos de sus compendios de Ética, o mejor bioética, en los que desde las alturas de la sabiduría tiene un visión de un hombre hecho con piezas de otros hombres para mejorarse y así, con unas piezas de unos y otros, en una especie de desguace humano, y de almas por supuesto, crear una raza nueva con repuestos de las viejas y conseguir el estatus de co-pantocrator de los cojones.

A mí la idea me encanta. Y a muchos de los pensadores científicos, bioéticos y demás carroña de archivo, también les pareció un nuevo camino a seguir en la medicina y la biología para prevenir más que curar, como reza el refranero, y optimizar esta  obra de dios para transformarla más en un supuesto paraíso cromosomático con las cañerias limpias. Sus ojos lo demuestran. Y para mi es de suponer que este hombre habría ya pensado en lo que se me viene a la cabeza.

1.Lo que se me viene a la cabeza…

El yo interior

Stanislaus no era ningún zoquete. Tenía en sus espaldas años y años de ejercer como forense aficcionado en casa, cuando no había nada que hacer. Y a lo largo de esos años, aprendió a distinguir cada fibra del cuerpo y cada detalle para lo que el se reservaba. No solo los hombres de dios debían ser mejorados para mayor gloria del hombre al convertise el coadjutor del altísimo, sino que las mujeres también debían de sufrir un retoque para estar a la altura de estos nuevos humanos artesanales. Sí.

Y en estos tiempos las tareas y capacidades de la mujer se reducian a ser objetos de deseo. Y más entre esta comunidad científica rayana con lo estético trasnochado en terminos de belleza, y todo ese morbo de estatuas desnudas que ilumina nuestra historia como un orto de esperanza. La idea de Stanislaus era la descabellada precursora de lo que hoy se conoce por cirujia estética. Pero para seguir en su linea de montar hombres y mujeres a piezas, no se refirió a inflar los bustos con implantes de silicona ni nada de eso, sino transplantar el pecho entero de una mujer a otra y luego unirlo de la manera más sutil a base de bordados de sutura.

Poca información hay sobre esto en los libros. Ni tan siquiera en sus diarios o actas ya que por aquellas fechas, iba Stanislaus perdiendo la gana de escribir notas después de mancharse las manos de sangre en su sótano. Pero de textos de amigos y cartas de colegas nos llegan oídas de que se cargó en el trayecto del intercambio de tetas a más de veinte sirvientas y doncellas. Por supuesto que este doctor murió sin ver consumado ni uno de sus experimentos. Pero ahora en el futuro nos llevamos una sorpresa.

2.-Nuestra era milagrosa.

En fin. Ahora no podemos mas que alegrarnos porque resulta que tenemos al alcance de casi cualquier bolsillo la capacidad de retocarnos a conciencia. No son solo maquillajes, protesis dentales o rayos uva. No. Son extracciones de huesos, implantes de diversos materiales bajo el pellejo; Remodelaciones dignas del Renacimiento de pómulos y narices y drenajes de sebo. Todo esto claramente como una manera de restauración de lo que previamente existe en ese cuerpo.

Doctor Vincen Cohen

Lo que ocurre es que la consumidora o consumidor de retoques, bajo la embriaguez de rozar con las yemas de los dedos el sueño de la belleza, está dispuesta a llegar más lejos. Y por el otro lado está nuestro escultor, que también quiere mejores remuneraciones y desafios. Y como vulgarmente proclamamos: se junta el hambre y la gana de comer. Acto seguido, en las fiestas de alta sociedad empieza a cundir el chismorreo de que un reputado doctor llamado Vincen Cohen tiene el don de la escultura de carne, ya perdido en la raza, debido a una mezcla de intelectualismo y estar en el momento justo a la hora exacta. Rumores que se van convirtiendo en una atractiva leyenda mitológica que pronto le permitirá tener a disposición un laboratorio propio para poner en marcha las mismas ideas de nuestro olvidado Stanislaus.

Este señor Cohen afirmaba que era posible el transplante total de pecho. No hacía falta correr los riesgos de los implantes ni de la cirujía reconstructora. Por un precio altruista, él cambiaba absolutamente toda la glandula desde casi la espalda. Pero el problema está en que no hay demasiadas donantes que estén dispuestas a que les extirpen el pecho, (aunque le ponen el desechado de la paciente totalmente gratis.)

3.- Conclusión

Realmente no tenia ningunas ganas de hablar de esta historia. Pero ya sabemos que las presiones son habituales en el ámbito de la síntesis para dar sentido,  y para mí en definitiva, el morbo que suscita, ya no esta hitoria de hoy en concreto, sino cualquier detalle que parezca salido de la intimidad ajena me trae totalmente al pairo. No obstante,   había documentos como fotos y nombres y detalles fuertes como para estar aqui leyendo infinitamente. Y como definitivamente este ya es el caso, resumo en unos puntos:

-Bajo fiestas de alcaloides, promesas de modelo y artimañas de esas que aun enganñan a determinados sectores de jovenes , el doctor Cohen rapidamene llenó una finca grande que le prestaron de candidatas a sus diferentes “castings”.

-Una de las primeras beneficiarias con éxito del robo mamario fue una tal Heather Thomas. Podemos verla luciendo carne ajena en la foto de la  izquierda. Consta en las fuentes que hubieron de morir al menos cuatro jovenes de entre 16 y 20 años hasta que consiguieron hacerse con el pecho propicio para que no hubiera rechazo.

-Sin llegar a ser un terrible escandalo, sí se extendió la moda entre un círculo de alta sociedad,  que aunque no llegaron todas a coserse el pecho entero de otra mujer, si aprovecharon para coger piezas de menor envergadura pero igualmente vitales para las víctimas.

Puffy nipples Jennifer Connelly

-Entre estas “piezas se encontraban huesos, ojos, órganos ya puestos y todo lo que el dotor Cohen pudiera aprovechar.

-El la foto de la derecha observamos a alguien que también participó de algunos retoques de: El Fidias de la carne.

Actualmente,  aunque la cirujía estética ha avanzado muchísimo, hay constancia de que en ciertos sectores se practica la mutilación y el asesinato por estética. Y con el dilema que nos detonaba hablar de esto creo que puede ser my confortable para todos los que sufren por la posmodernidad, saber que… quién sabe.

(Quiero añadir para mi compañero Carlos Aguado que aunque se esta una de las cosas más plasta te doy las gracias porque la mitad de este chorrazo es tuyo.)