Carca

WHAT A RUBBER SHARPENER!

Es bastante estomagante recordar a Elia Portobello por estas fechas, en mitad de la celebración de los ritos de Terpsícore. Descubramos por qué…

1.-Antecedentes.

En plena bajada del trip medieval, en los albores del Renacimiento, un extraño circulo de personas cercanas a los corrales de pensamiento de Venecia decidieron transhumar sus almas del redil católico hacia un renacimiento más y más trascendental de los movimientos gnosticos de siglos anteriores. Todo esto con la intención aquella primera y total de la iluminación exclusiva de unos pocos capaces. Los elegidos.

Como es tradición en fiestas paganas, reconvertidas por dirigentes cada vez más cool y modernos de las almas de rebaño, el enmascaramiento y el desorden se confunde con un caldo de cultivo para dar golpes terroristas a personajes que aunque hubieran escondido sus identidades no podian hacer lo mismo con sus panzas o muslos. Y mucho menos con sus articulaciones gotosas. Un dia de sol de invierno, en una taberna (localizacion motor del pensamiento), en mitad de la etapa de reflexión previa a la semana de dolores, Elia y Michael Praetorius discutian leyes de etica trascendental, muy del orden de la ciudad de Dios de nuestro querido S. Agustín, a la luz de la posibilidad de ensalzar a una de las musas que mas aireadas presumia sus vestimentas. Pero con ritualistica bien mezclada de santeria, culto, hermetismo, und bla…

Terpsicore

Toda esa suerte de epítetos plausibles para las meriendas en el bosque de matemáticos y monadólogos con permis de L.

Como era de esperar en esta época, cada uno de los intelectuales que se vió implicado se encargó de una parte del neoculto. Praetorius se encargaría de hacer danzas unas más de corte otras más burlescas para la tal musa. Una ex-religiosa se dedicaba a hilvanar salmos o canticos o rezos o cualquier cosa hecha con palabras para las meriendas. Para darles un aire solemne de ritual con himnos y plegarias exclusivos, propios y de caracter privilegiante. No apto para todos los ceporros.

Elia, que es hombre con intención de ayudar y perpetuarse en esta historia piensa y piensa en que arte podría él formar parte de la suprema cúpula creativa de la loggia puesta en marcha. Y estando en Venecia durante todo el año, despues de que sus compañeros de gilipolleces se marcharan a sus respectivos lares, decidió aprender el noble arte de la encuadernación veneciana y el papel y crear unas dos o tres copias intemporales del recopilatorio de cantos, dichos, partituras y demás que los adoradores de terpsícore creaban en extasis de feeee. Ummm. Ahhh.

2.-What a etcétera…

Siempre conectado con su firme propósito, en el anonimato y la discreción, Elia comienza a trabajar en el taller de encuadernación de Maese Lombardo. Bajo su dirección, el joven Elia se convierte poco a poco en un aprendiz aventajado por su estilo cruzado y su delicadeza a la hora de rematar ciertos aspectos que en otro momento solo hubiera hecho el abuelo Lombardo. Se gana la confianza de sus mentores y la de un público que con más asiduidad recuerda su nombre y sus trabajos como otra de las especialidades del taller. En este punto alzado de su carrera es cuando propone al viejo Lombardo hacer su propio ejemplar en los ratos libres de trabajo, pudiendo entonces andar por el taller a cualquier hora con total libertad y alegria, sin levantar sospechas y eliminando cualquier huella delatora de su ejemplar. Y así nacen los ocho ejemplares de Terpsícore, en cada uno de los cuales se supone se encerraba una cábala o significado mistérico solo descifrable por los iniciados.

Compendio Terpsícore

Cada uno del grupo, de los fundadores por supuesto recibió su ejemplar. todas las huellas destruidas y como resultado para el viejo Lombardo había diseñado un librito de cuentos sosos y pollescos que con pronto y estúpido ánimo regaló al mismo. Craso error. Lombardo no era ningun imbecil y sabía perfectamente que en todo ese tiempo y dedicación, en su taller, algo más gordo se había cocido. Y se propuso descubrirlo.

3.- Y lo descubrió.

En efecto. Husmeando por entre el taller, con su baston y sus estertores de tísico, como un perro de la guardia, noches y noches, fue juntando detalles y evidencias de diablobrujo con las cuales creó una teoria conspiradora política en la su Venecia di merda. Y desde entonces solo buscaba el momento de sorprender a Elia en una reunión o acto para ejecutarlo con ayuda de más jóvenes brazos de su partido. Que también lo tenía. Y poderoso.

Este revés del destino hizo que cuando para las fiestas de estas fechas, para ellos las de Terpsícore, se reunieran Praetorius, algunas damas de corte y una importante noble española, los secuaces de Lombardo les siguieran los pasos aquella noche oscura. Y previa orgia o lo que hicieran en los ritos, yo supongo que danzar, hubiera una herida mortal al fallar una flecha uno de los secuaces bien bebido de vino festejoso. y entre voces y prisas, con el pseudo-cadaver de la señora arrastrando se refugian en casa de algún conocido. Y allí se nos desangraba la mujer innombrable para los anales. Allí se desvaneció la española tumbada en una mesa sucia de estofado. Pobre…

Elia trabajando

Los recién estrenados libros caidos por la calle de piedra. Los reputados participadores del culto despavoridos por doquier. La española cadavérica . Elia interceptado por titiriteros de poco poder y cosido a navajazos por traidor y conspirador. Tan solo uno de estos seres se perdió silencioso y alcanzó un barco para perderse de alli con el traje aun húmedo de sangre. Y este fue Praetorius, que nosta que no volvió a pisar aquellos puentes nunca más y que fue el único que dejo vislumbrar el culto a Terpsícore.

Compuso su serie de danzas, como todos sabemos y entre ellas escondió algunas partituras que ahora tienen mejor explicación y sentido. Por cada uno de sus compañeros en aquel juego de brujas hay un leitmotiv no tan facilmente reconocible. Y cuentan los estudiosos de este hombre que hay algún mensaje escrito en clave por toda la obra. Y del libro sabemos que almenos él no perdió el suyo. Ni el de la muerta.

Y con insípida ternura, compuso una padovana para la muerta. solemne y con tufo de entierro. Para ayudar a esa alma a llegar a alguna parte en mitad del caos. Convertido en bardo para su compañera. Para ella y supongo para el bueno de Elia cuya estupidez de aventura de perpetuación por los siglos desastró el juego.

Al menos en cierto modo lo consiguió. Y por la parte que me toca, celebro el escándalo con sonrisa ancha. Y por el tema del sabor de boca que se me queda con esto. No puedo menos que coger aire y recordar la pavana. Para ti española muerta seas quien seas de esta historia. Porque para ti la hicieron……..


SARABANDE

Domenico Sforza

Cuando, semejantes a bandos guerrilleros, los barrocos recordaron a los veteranos humanistas la caducidad del homine y su vuelta al polvo, un joven erudito abrazafaldas como Domenico no podría jamás haber pasado desapercibido entre la sociedad media. Semanalmente, sus visitas a reputados caballeros, charlas de los clásicos con eminencias urbanitas, anelo de cátedras con artimañas, amores con doncellas serviles y una salud minada por desordenes congénitos en el latir de su corazón fueron parte acuciante de sus ocupaciones de gentilhombre. Digamos que resabiado por sus dotes no tuvo nunca una sola falta de ningun tipo en lo que se refiere a necesidades primarias y vitales. Su vida, por lo que nos contaron durante una dilatada mañana en un seminario, fue un continuo ir y venir que bien podría convertirlo en el embajador de una ociosidad malentendida. Recientes textos nos han lavado las legañas y nos ha posibilitado  “revisar” (no de una manera revisionista) la influencia e importancia de este activista de época.

Cuatro tomos de cartas, tanto privadas como profesionales, dirigidas a este individuo han esfumado las vacaciones de medio departamente de historia causal. Uno de nuestros aventajados compañeros fracasó ya en el último año a la hora de convertir a Domenico en una tesis de pasapuré para que los decanos y momios pudieran masticarla con sus encias. Por suerte para mi compañero Jacinto Santisteban acepté a rescatarlo en su labor de coger aquel fallido estudio y ningunearlo con un contundente proyecto lleno de autoridad y credibilidad.

De esta decisión se extrae todo lo seguidamente expuesto a modo de resumen. Algunos término no tengo intención de aclararlos sobre la marcha, por lo que el profano debe saber que dispone de dos glosarios en la biblioteca del centro de documentación. En caso de considerar el lector algunos pasages anodinos o superfluos, se adjunta en otra guia de lectura la base conceptual a tener minimamente en cuenta.

Günter Humboldt

En la creciente moda de escribir libretos de ópera que barrió la norteitalia de entreguerras, como parte de un pago de alguna petición desorbitada, Günter Humboldt aceptó de los descendientes putativos de Sforza la biblioteca familiar íntegra, a modo de pago al contado de lo adeudado tanto por peticiones bufas como por obras de corte fúnebre para los que iban muriendo de entre ellos por gota e infartos. Humbolt inmediatamente se deshizo de los ejemplares más notables y rentables para recuperar al menos parte de los gastos acarreados por la última composición a espensas de su carrera militar. Entre la mudanza se incluía el mobiliario de la sala, compuesto por varios sillones y mesas y un escritorio con doble fondo en el cajón principal. En el interior se hallaban misivas, notas, desnudos a carboncillo y prendas íntimas de algunas de las más respetables damas de la época.

…no sabeis mi señor que quemazon me abrasa desde ayer cuando me enseñasteis aquella cosa de vos. Todas mis compañeras y doncellas se reian diciendome que de ahí, de esa cosa hubieran de salir todos los presentes, incluso los más bellacos y repujnantes de los mozos de mi señor conde. No quiero ver más tu mano en mal sitio. Que si mi esposo y señor atinase a hocicar en mi profunda feminidad esta noche, que apertura no encontrara el muy desgraciado…”

Baronesa Geyr Schweppenburg

Inmediatamente, todos los detalles de muchos escandalos, como los que actualmente pueblan nuestra sobremesa, se convirtieron en un libreto dividido en nada menos que nueve operas de cuatro actos con contenido no solo burlesco y adúltero, sino explicitamente sexual y pornográfico.

Como suena. Decorados de parajes mitológicos acabarían espiando manifiestas caricias y sudores previas a las penetraciones descritas en el libreto acompañadas de arias majestuosas. confiad en mi. Dejad la perplajidad de lado. Esto no es todo.

Herbert Ilievski

Después de investigaciones en galerias y galerias de dibujos y bocetos y cuadrillos, encontramos la mayoría de las ideas para los decorados. Pero eso no es todo, porque pintarrajeado en el reverso de este cuadro de Herbert I. encontramos reproches sobre las prácticas y ensayos previstos por este director de escena conocedor de los agraviados que decidió que para aumentar la credibilidad del número había que violar varios niños huérfanos de la calle. Quizás sea este el primer M. Jackson de la historia de la música… Günter estaba de acuerdo con su director de escena en absoluto, y entre las orgías de los ensayos se dejaba caer muy a menudo para, decia él, mimetizarse con la obra.

Solo se representó una vez dicen las actas posteriores. Pero estudios recientes demuestran que fue para gozo del papa, quien quizas ayudara a inventar la escena interactiva o la realidad virtual. Tras la función, los más problemáticos fueron detenidos por supuesto intento de robo de propiedades de su santidad. La voz se corrió por toda Europa y una abundante lista de cortesanos y nobles pasaron, pagando precios desorbitados, por aquel patio de butacas bendito de Dios. Hay razones para creer que el santo padre gustaba de disfrutar al menos una función al dia de tan sugerente e inspiradora obra. De ese miserere púbico inmaculado.

Así pues, recopilando unos tres detalles sin más inportancia deducimos que se trata de la primera ópera pornográfica multitemática de la historia de la humanidad. Es un pack lleno de aberraciones para el gusto de cualquiera y para cuya representación siempre se contó con el lleno absoluto.

¿Que tiene esto que ver con el presente?

Hace unos años se levantó un pelín de ruido entre los círculos actuales operísticos al saberse que el score completo de aquella obra estaba rondando en versiones piratas y que algunos grupos más radicales o aburridos lo entendian y veneraban como algún libro de adoración satánica o chorradas de esas.  El revuelo por toda la ópera mundial fue de posicionamiento en negativo ante salpicar el arte y el bel canto con secreciones populacheras y bel jadeo. Estaba claro que las divas del momento actual no tenian ni la intención ni (si se me permite) las cualidades físicas para cantar esos arpégios.

Todo parecía perdido, relegando un manuscrito al ostracismo o vendiéndolo a cualquier productor porno de bajo presupuesto para que hiciera una mierda. Y lo más casposo del asunto es que la ópera en el cine levantaba cabeza gracias a remakes del sempiterno fantasma de la opera. En especial un que contaría con artistas pasados de modilla como B. Lancaster y una joven Teri Polo que quería ver medrar su carrera estancada más que en series no buenas y una portada del PLAYboy.

A raiz de husmear el director en los books de la Polo, se sorprendió de ver que esta actriz no tenía mucho reparo en atraer los contratos a su carrera a base de pezones y caras jashondas. Emocionante. Teri acepta resucitar la obra que conmovió a uno de los padres de su iglesia, pensando engañada por los que la rodeaban y representaban que su desnudo casi perenne en la obra era por exigencias del guion-libreto. Se convenció de la importancia de su papel de receptora de la fecundidad en forma de naturaleza expuesta y con las ingles depiladas.

Puffy nipples Teri

Ella sonriente y convencida de su éxito. Y pobre… !Ay¡ todos los demás estrellos que tenian que ver algo con el proyecto eran conscientes de que lo único de ópera que saldría de allí sería una version para T.V., para todos los públicos y razas, y con al abuelo Lancaster haciendo de paterfamilias del fantasmiko.

Cuando llegaron a la sala y encontrarón a la Polo, totalmente despojada de sus ropajes y practicando su personaje con la “aria di Sodoma senza Lot” tuvieron algunos y algunas más antiguos hasta la vergüenza de querellarse por acoso. Joder…

Como todos sabemos, proyecto nuevamente sepultado bajo el peso de la tele. Una ópera desconocida y maldita que necesitará a este paso otro monseñor o exceléncia que tenga dotes artísticas y sementalescas como para poder catapultar esta saga a donde se merece por su contenido y dar un respiro al anillo wagneriano del eterno retorno.

Traumatizado de ver pechos. Por eso lleva máscara

¿Algo más que añadir?

Realmente no. Solo insistir que el tono absurdo del texto no compromete la autenticidad de lo contado. Es bonito compartir todas aquellas curiosidades históricas que nos han estado esperando solas a que las devolvamos a la vida. Quizá pueda retocarse un poco la parte de Teri. Pero creo que era accesorio.

Gracias Jacinto porque la mitad de este chorrazo-allazgo es tuyo.

Possente, possente Ftha……