SNAKEFINGER

“I’m the man in the dark sedan and I have come to take your handSnakefinger
I was sent down here to be sincere, truthful and steadfast
I came to say that judgement day of man has come to pass
You can follow me and I guarantee to take you far away
But we must leave before the eve of everlasting gray
You will leave this place and soon replace the names of those you know”

1.- Aquello que llaman vida.

Charles Lithman nació en Tooting, en el sur de Londres en el 49. Allí se convierte seguramente en uno de estos guitarristas de base blusera que daría tumbos en bandas no tan experimentales.  Años más tarde en 1971, se trasladó a san Francisco donde como fuera tuvo la suerte o la desgracia de acabar tocando con The Residents. Se dice que por estas fechas fue “bautizado” como Snakefinger, por un oyente tras ver la manera de retorcer sus dedos por el mástil durante los solos. Además tenía esa manía de algunos guitarristas de coger la guitarra al revés. Vamos que era zurdo según la ciencia y despistado según mi teoría. En 1972 Lithman formó su primera banda Chilli willi and the red hot pepers, con Martin Stone. Con esta gente grabó un par de discos (y posteriormente se editaría un disco de rarezas) y en el año 1975 el grupo se disolvió porque vendían más bien poco. Algo después Snakefinger retorno a Estados Unidos en busca del sueño psicodélico y se instala en Los Ángeles para vender sus cintas. Después trabajó con los Residentes, con quienes grabó y tocó en directo durante un tiempo. A su vez los Residents colaboraron con él, en su propia formación (Snakefinger), con la cual publicó media docena de álbumes. En estos discos es donde se muestra claramente la grandeza compositora de la que hablaremos después.

El primer disco que publicó, bajo el nombre de Snakefinger, fue Chewing Hides the Sound en 1979. Lo hizo con el sello discográfico Ralph records, formado por The Residents. Este primer disco estaba coproducido por ellos, y ya para el siguiente trabajo, titulado Greener Postures (1980), Snakefinger compone  en solitario incluyendo labores de orquestación. En 1980 durante una gira en Australia sufrió un ataque al corazón, que lo mantuvo durante seis meses en el hospital y lo alejo de los escenarios por un tiempo y de las comidas con grasas.

En 1982 volvió, para formar una banda nombrada como “The vestal virgins”, con quienes publicó varios álbumes más. En 1982 publicaron Manual of Error. Después, Snakefinger’s History of the Blues: Live in Europe en 1984, concierto dado en compañía de una big band en el que dejando a un lado su estilo repleto de distorsiones tapa las bocas ofreciendo una serie de covers con un sonido que pareciera no se habla de la misma persona. Después un disco de directo en 1986. Y por último, también en 1986, el disco Night of Desirable Objects que es un remake de materiales antiguos. Ese mismo año (1986), Lithman estuvo tocando en directo con The Residents, conmemorando su 13th aniversario. El 1 de julio de 1987, Snakefinger y su banda, The Vestal Virgins, estaban actuando en Linz (Austria), cuando Snakefinger sufrió un fatal ataque al corazón, que acabo con su vida. Ese mismo día se editó su single There’s no justice in life.

Como curiosidad decir que fue el que presentó a N. Senada a los Residents. Fruto de este encuentro se iniciaron en la “Theory of Obscurity and Theory of Phonetic Organization”. Casi nada… En estos tiempos colabora en los discos (1976) Fingerprince; (1976) Satisfaction; (1977) Duck Stab / Buster & Glen; 1982 The Tunes of Two Cities; (1985) The Big Bubble; The13th Anniversary Show; y aunque los Residents lo esperaban para poner su guitarra en God in three persons, no llegó a hacerlo.

The Residents a su vez tocaron y co-escribieron, co-produjeron y co-arreglaron con snakefinger temas en sus discos, especialmente en “Greener postures” (1980) y también “Chewing hides the sound” (1978) donde lo acompañaron como banda. Blaine Reininger (violin) y Steve Brown (saxo) de Tuxedomoon fueron invitados a participar en estos 2 discos en sendos temas.

A su muerte the Residents compusieron un réquiem llamado “Snake Wake”.

2.- Razones para estar escuchar a este tío.

Mi contacto con sus solos viene de mis tiempos de Residents, cuando en realidad no sabía ni quién era. Con el tiempo, aumentando la colección de discos de la Ralph acabe teniendo por ahí el directo de la historia del blues. Acumulando y acumulando discos de The Resident, cuando no tenía ya ninguno más que desmembrar guitarra en mano, me topé con el que veis en la foto. Y de este disco es de donde parte la historia.

Para empezar, cada canción es un mundo pero con algo en común, una especie de hilo conductor que le da al disco un sentido como tal. Las producciones están hechas por residents, que gustos aparte saben lo que hacen en un estudio en lo que a calidad se refiere. Eso le deja a él todo el espacio para dedicarse a componer y retocar.

En lo que a colaboradores se refiere podemos distinguir dos grupos. Los de estudio y los de directo que si bien acaban siendo los mismos hay razones para pensar que no fue del todo así al principio. De ellos debemos decir que son más que correctos. Especialmente cuando esta con las Vestals Virgins en los que abundan los discos en directo incluso con sesiones pseudojazzeras de por medio sin que nadie pierda la talla. El directo de la historia del blues sirve para eso. Demuestra que no se trata de gente con ahínco punkarra destrozando guitarras sino de virtuosos en busca de nuevos esquemas harmónicos.

Sí. Porque el experimento que supone canción tras canción Snakefinger es más que psiquedelico barroco. Con escaleos y arpegios más allá de la estructura pentatonicoblusera que ha contaminado toda la música desde los cincuenta. Es oscuro, es necesariamente virtuoso e imaginativo. Su repertorio de distorsiones llena una habitación de pedaleras y lo recalcitrante es que sabe distinguirlas y utilizarlas TODAS. No hay dos sonidos iguales en algunos discos y para mi esa es una de las facetas geniales.

En lo musical, matemático y academicista diré que en momentos las escalas no son ni mayores ni menores. Los tiempos tienen esquinas, los ternarios y binarios están orgiásticamente ensamblados. Y las digitaciones son suicidas. A ver quién es el espabilado que hace una tablatura sin que lo mandemos a la m…Lo máximo que hice fue tocar “The man in the dark sedan” con un casio en verano descojonado. La orquestación, el peso de cada instrumento en el todo convence. Quizás echo de menos algo más de peso en el bajo pero lo atribuyo al bajista en los directos. Supongo que por no embarrar demasiado.

Con los Residentes tuvo que abrir forzosamente sus oídos. Fue una simbiosis tal que a mi juicio no se sabe donde empieza uno y terminan los otros.

3.-En resumen.

Esto no es Punk. Esto es experimento harmónico para grandes paladares. Una vez entendido es pura carnaza intelectual para poder retorcer los dedos tocando. Todos los discos son buenos y concisos. No hay repetición ya que sabe variar e innovar continuamente. Los punteos son todos complejos y virtuosos. Nunca se aplica la banderilla de más de lo mismo.

No te gustará si no tienes ni puta idea de música experimental. No te gustará sin estar antes acostumbrado a estos tipos de ambientación. Te gustará si eres un guitarrero aburrido de flipar con el patata de Hendrix. O si eres un punkarra. O si vienes aquí a escucharlo conmigo mientras te lavo el cerebro. O si sabes apreciar la buena música en general. No apto para simples. Nos vemos.

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3 comentarios

  1. Anna Waterkant

    Enhorabuena pa el primer articulo publicado en FRASES PARADIGMATICAS ESTANDAR,fue maravilloso ver,leer y escucharlo…

    Me ha gustado mucho la seleccion de temazo,porque creo que el SNAKEFINGER especialmente por sus cooperaciones y colaboraciones con THE RESIDENTS muestra sin duda en sus publicaciones variedad experimental infinita en la creacion artisica,se influenciaban mutuamente y preparaban nuevos caminos en el mundo musical en una manera genial…
    Aunque su ultimo disco publicado se llama:
    THERE’S NO JUSTICE IN LIFE,
    grito con esperanza: QUEREMOS MAS!!!!!

    octubre 13, 2010 en 3:03 pm

  2. Mira que hay pajarracos diciendo que los Residents están muertos desde Frak show…y llevan razón…
    yo tambien quiero más discos pero lo que comercielmente llaman rarezas y coloquialmente vamos a llamar “recortes”. De todas formas quedan historias por descubrir el Ralph Records. Estoy secretamente hocicando. tiempo al tiempo. De momento es suficiente pensar que le daremos otra vuelta a Snakefinger. Será desmembrando temas.

    octubre 13, 2010 en 10:56 pm

    • erikfinger

      Ojala así sea, sin embargo considero que los residents son rescatables claro con un gran declive hasta el animal lover, a partir de ahí la vdd es que es difícil decir que sigue ; han sacado más discos que nunca con cierto aire de desesperación y me resulta difícil seguirles la pista. Que haríamos todos por un nuevo freak show o un vos in three persons dónde claramente sé nota la evolución y la maestria al pulir su sonido.

      mayo 2, 2015 en 11:16 am

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